En 1977, la firma Embotelladora Seven Up S.A.C.I.F., con establecimiento en Pedro Vargas 335, Guaymallén, provincia de Mendoza, presentó una particular colección destinada principalmente al público infantil: “Los Soldados de la Historia Argentina”.
La propuesta combinaba el coleccionismo de chapitas con la divulgación histórica. Bajo las tapas de las bebidas de la denominada familia Seven-Up, entre ellas Seven Up, Talca y Gaseosa 12, podían encontrarse ilustraciones de distintos soldados y cuerpos militares que habían participado en diferentes etapas de la historia argentina.
La publicidad de la época invitaba a los chicos con una frase muy representativa de la promoción:
“¡Atención chicos…! ¿Vieron los soldados de la Historia Argentina en las tapitas de la familia Seven-Up?”
Las figuras estaban impresas en el interior de las chapitas y, según indicaba el propio aviso, debían coleccionarse sin despegar. La empresa anunciaba además que próximamente entregaría en los comercios de barrio distintos juegos con instrucciones para utilizar las chapitas, bajo una idea promocional que combinaba entretenimiento y aprendizaje: “la mejor forma de aprender es jugando”.
Una colección cuya cantidad todavía permanece abierta
Hasta el momento no se ha podido determinar documentalmente la cantidad definitiva de chapitas que integraron la colección.
Actualmente se conocen doce diseños diferentes, once correspondientes a soldados o unidades militares y uno con el logotipo de Seven Up. Sin embargo, esto no permite afirmar todavía que la serie estuviera formada únicamente por doce piezas.
La propia publicidad de 1977 menciona “Patricios, Granaderos, Húsares y muchos más”, una expresión que deja abierta la posibilidad de que hayan existido otras figuras aún no identificadas.
Por este motivo, considero a las siguientes doce chapitas como las piezas conocidas hasta la fecha, manteniendo abierta la investigación ante la aparición de nuevos ejemplares.
Chapitas conocidas:
- Regimiento de Patricios
- Infernal de Güemes
- Granadero a Caballo
- Gastador de la Provincia de Buenos Aires
- Soldado del Ejército de Línea
- Regimiento 16 de Lanceros
- 7.º de Infantería “Coronel Conde”
- Batallón de Pardos y Morenos
- Húsares de Pueyrredón
- Artillero de Iriarte
- Regimiento de Arribeños
- Logotipo de Seven Up
De las estampillas a las chapitas
Uno de los aspectos más interesantes de esta promoción es el origen de sus ilustraciones.
Las imágenes utilizadas en las chapitas reproducen o toman como referencia una serie de representaciones de uniformes militares históricos argentinos que también aparecieron en sellos postales emitidos por el Correo Argentino con motivo del Día del Ejército, celebrado cada 29 de mayo.
Durante las décadas de 1960 y 1970 se emitieron diferentes estampillas dedicadas a soldados y cuerpos militares de distintas épocas. Entre los artistas vinculados a este tipo de ilustraciones se destacaron Eleodoro Marenco y Horacio Álvarez Boero, dos importantes dibujantes relacionados con la gráfica histórica y filatélica argentina.
Eleodoro Marenco tuvo una relación especialmente estrecha con la representación de los uniformes militares. Además de su actividad artística e ilustrativa, realizó numerosas reconstrucciones históricas de soldados argentinos y participó en obras dedicadas específicamente a la evolución de los uniformes nacionales.
De este modo, una imagen que originalmente podía encontrarse en una estampilla o en una lámina histórica terminó llegando también al interior de una chapita de gaseosa, transformándose en un pequeño objeto de colección para los chicos de la década de 1970.
Variantes de las chapitas
La colección presenta además distintas variantes de impresión y diseño.
Se conocen ejemplares en los que aparece el número correspondiente a la figura y otros en los que dicho número no está presente. También existen diferencias en la ubicación de las inscripciones: en algunas chapitas el nombre del soldado aparece en la parte superior y en otras se encuentra en la zona inferior.
Estas variaciones podrían corresponder a distintas tiradas de fabricación, aunque hasta el momento no existe documentación suficiente para establecer una secuencia cronológica entre ellas.
Esto convierte a “Los Soldados de la Historia Argentina” no solamente en una colección temática, sino también en una serie particularmente interesante para estudiar sus variantes.